sábado, septiembre 16, 2006

Tirando a dar. Siete balas.

UNO
Sabiendo el rumor, propagándolo sin reparo, complaciéndonos en el engaño... ¿quién desea buscar la verdad?
Si la verdad puede ser lo que no queremos encontrar.
DOS
Me clavaba los ojos y sonreía radiante mientras me partía el corazón. Mientras me destrozaba la vida.
Ni una mueca, ni un chasquido. No hay lugar para el odio ni la compasión; sólo neutralidad vacía de sentimiento.
TRES
No he sido lo que esperabas que fuese. No he sido lo que debería haber sido.
Si sólo sé caminar hacia ninguna parte no vas a poder quejarte. Vas a tener que venir conmigo, te dejo acompañarme.
CUATRO
Aléjate de todo lo malo. Déjame solo. En mi pecado.
CINCO
Me rodea la tranquilidad, la paz, el sosiego. Son amables a mi alrededor, sonrisas permamentes y vidas de compota de manzana.
Huele a té en la cocina y a pastas horneadas con mantequilla.
Me apetece matar a alguien.
SEIS
Te lo vuelvo a repetir. No eres Scarlett Johansson.
SIETE
Pon el despertador y asume tu fracaso. Vas a ser feliz. Uno más.

miércoles, abril 12, 2006

Cinquantotto

mamá, compréndelo. hay gente que sirve para unas cosas y gente que sirve para otras. y luego estoy yo.

miércoles, febrero 22, 2006

Un susurro es su nombre

Normalmente

las mujeres esperan de mí
que
diga algo ocurrente
pero
ella
resulta todo ingenio

tanto
que
sólo puedo permanecer en silencio

callado

como el idiota
que
soy en realidad

miércoles, noviembre 30, 2005

Ciento noventa y uno

Aquellos días eran regaliz, pegamento Imedio y pantalones con parches en las rodillas.

Lo peor -lo sigue siendo- eran los amaneceres, tener que despertar, apartar las sábanas y llegar hasta el cuarto de baño. Ricky se tambaleaba por el pasillo, golpeando sus hombros en las paredes, intentando no pensar, con el pulso repicando en su cabeza.
Todavía hoy se pregunta cómo fue capaz de repetir el maldito ritual durante tantos años, todas las mañanas arriba, de su cuarto al lavabo, del acogedor calor de la cama a la vacía neutralidad del agua, de la vida a la muerte sin poder superar la inercia de la rutina.

Mierda, vómito, sobrasada de Mallorca; cada mañana al colegio. Era una escuela normal en la que jugaban a fútbol, a los cromos, a pegarse hasta que uno se rendía, a buscar bichos y arrancar arbustos o a tirar piedras. En el patio, en la parte de atrás del gimnasio, el pequeño Freddie contaba historias de OVNIs, marcianos y movidas por el estilo. Su pelo era fuego rojo, su rostro un cielo estrellado de pecas. Freddie tenía acojonado a todo el mundo pero nadie se quería perder sus historias, ejercía un poder fascinante sobre los demás: Freddie fue la primera droga que probaron.
Era un muchacho especial; se encargaba de contar que los Reyes son los padres, que el paté es hígado de cerdo y que Chicho Sibilio no era de veras español. Quien lo iba a decir.(...)

viernes, octubre 28, 2005

Incapacidades

Soy incapaz de matar una cucaracha, de soportar el ruido al amanecer y de dar un pase de cuarenta metros con la pierna derecha.

Si triunfas llegarás a viejo. Tan viejo que tendrán que cortarte las uñas porque no serás capaz de tocarte los pies. Y te cagarás encima y te limpiarán el culo, con suerte.

Distinguir el negro del azul marino. Hacerte feliz. Salvar a la humanidad, volar, hacer el pino. Apreciar el orden y lo útil, caminar hacia algún lado y no hacia ninguna parte.

O mejor, querer caminar.

Intuir cuándo una mujer está realmente interesada en mi. Eso nunca lo he sabido, tampoco. Quizá, al mismo tiempo que me cambian los pañales, me arrepienta de los polvos que un día desperdicié.

miércoles, octubre 26, 2005

No dudes que llegará

Espero el día en el que vengas a pedirme perdón, y te vea derrotado y humillado, cuando me necesites. Te haré repetir tus ridículos argumentos, tan falsos como toda la mierda cara que te rodea, punto por punto, recreándome en tu suplicio. Dejaré que me adules y me piropees, me ofrezcas las putas que ya usaste y las que no te puedes permitir. Será un placer, un estímulo para mi odio, cada una de tus palabras será un fustigazo sobre mi lomo en la interminable llegada del Grand National.

Espero ese día con paciencia. Soy todo rencor, lo sabrás. No perdono, ni olvido, ni compadezco. Preparo mi venganza aguardando en la sombra el día de tu San Martín. Y al cerdo sólo le sobra una letra. Y ese día te darás cuenta, aunque te parezca imposible, que mi acicate no es el metal.

viernes, octubre 14, 2005

Se siente

Tu vida es como una canción de Antonio Luque, a simple vista carece de sentido pero si te detienes en ella encuentras cosas maravillosas. Es sólo eso: detenerse. En cambio tú no paras de correr. Corres, vuelas, fichas, comes, gritas, cobras y pagas. Eres tan bueno que se te olvidó vivir. Miras sin ver, oyes sin escuchar. Y mañana cuando suene el despertador odiarás haber nacido. Y a mi no me busques. La culpa no será mía.